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lunes, 20 de octubre de 2008

Nuevas Ilusiones

     Mentiras, golpes, desengaños. Fue el precio que pagué por el amor estos últimos años. Recuerdo los comienzos, viviendo todo como si fuera un sueño. Un cuento de hadas, en el que tu princesa te ama y no te importa nada. Te ciegas, entregas todo, te vuelcas. Todo por un amor envenenado que te obceca.


     Pero llega el día, en que todo se convierte en pesadilla. Ves las mentiras, las zancadillas... Quieres despertar, pero no puedes. Es la realidad, no una pesadilla. Huyes, lamiéndote las heridas. Mientras un dolor intangible pero intenso, tu corazón asesina. No lloras, gritas. La furia y la rabia por tu garganta son proferidas.

     Buscas alivio en el olvido y lo consigues. Sólo a veces resquicios del pasado nublan tu juicio. Te amurallas te vuelves frío. Para que mostrar tus sentimientos, si nunca serás comprendido.

     Vagas noche tras noche. Embriagado por sustancias espirituosas. De labios en labios, de brazos en brazos. Y te sientes vacío, atrapado, por una extraña espiral, cuyo final está lejano.

     Vemos difícil hallar la luz entre tanta oscuridad. Pero solo hay que esperar. Después de un tiempo, ella sola se mostrará.

     Narraré mi caso. Yacía, con el corazón asolado. El frío era su dueño y sus latidos se escuchaban lejanos. Pero todo cambió, en un corto plazo.

     Era noche de vagar sin rumbo, cuando nuestros caminos se cruzaron. Nos presentamos, conversamos y cada uno se fue por su lado. Para mi sorpresa, ahí no había acabado.

     En días sucesivos, seguimos conversando. Intercambiando nuestros gustos, pensamientos,  mientras el tiempo iba pasando. Quedé asombrado, con la bellísima persona, que me había cruzado.

     Sentí que algo me oprimía el pecho y no podía respirar. Mi corazón había despertado y palpitaba acelerado. Había encontrado la luz, eso es lo que había pasado.

     Recuperé la ilusión, que perdí tiempo atrás. Y me he propuesto, no volverla a perder jamás. Seguiré mi camino sin miedo y nunca mirando atrás.

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lunes, 6 de octubre de 2008

Incertidumbres

Miro hacia delante y veo un futuro que no llega. Me invaden las incertidumbres, las intrigas, las esperas. Cada noche consulto con mi almohada, pero no responde. Se que hay un final, pero el camino serpentea y se esconde.

La razón no ayuda, no es más que una lacra. Al no encontrar una sola respuesta, los interrogantes me sobrepasan. Como saber como obrar, como saber que hacer, que caminos evadir o cuales recorrer. Vivimos atados a un futuro inexistente, puedes desaparecer en un segundo, has de ser consciente. Me cuestiono que hacer, vivir pensando en un futuro incierto o en el segundo siguiente.

Alguien concluyó, que la verdad se encuentra en el punto medio de dos extremos. Pero que hacer, cuando te falta uno de ellos. No lo se, no hay respuesta a este planteamiento. Solo busco remover las conciencias de los vivos muertos. Aquellos que silencian su corazón por miedo, aquellos que encadenan sus pasiones y deseos.

Recordad, en el camino de la vida no es importante el destino al que lleguemos, sino que el paisaje y el viaje, sea hermoso y placentero.

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